viernes, 6 de agosto de 2010

Después de tiempo .. Vuelvo

Quizá me he dado cuenta muy tarde de que quizás solo soy una niña pequeña que creía que había crecido. No soy quién creía ser, ni si quiera soy quien quiero ser. Al parecer he vivido cegada, encerrada en una burbuja opaca que yo misma creé para aislarme del mundo real. En ella todo parecía perfecto, pero alguien tenía que explotarla algún día y descubrir mis ojos ante la realidad.
Soy esa niña pequeña que coge los zapatos de tacón de su madre, se pinta con maquillaje comprado en cualquier tiendecita de las fiestas de su pueblo. He fingido vestir un traje que me quedaba grande de la marca madurez.
No todo siempre acaba bien, no todo siempre es un cuento que termina con un “y vivieron felices para siempre”. En este mundo nuevo, todo tiene una fecha de caducidad queramos o no y viene por sorpresa, pues el final es fruto del azar. En mi escapada al mundo exterior he aprendido que cuando este llega te sientes destrozado, como si un meteorito del tamaño de la Luna hubiese caído sobre ti. Pero todo es temporal. Llegará algo que sane la herida, que la cierre por completo hasta reducirla a su mínima longitud. Sé que esa cicatriz se quedará ahí para siempre, pero es solo eso, una simple cicatriz. El pasado es un lugar horrible en el que ninguna persona debería quedarse estancada, la vida es larga como para mirar hacia atrás y no ver lo que viene por delante, podrías perderte el momento cumbre de tu vida, la llegada a tu propio estado de ataraxia.
Junto al futuro, también llegan momentos que te recordaran al pasado, que abrirán nuevas brechas, momentos que creerás que han abierto todas esas cicatrices olvidadas para hacer una herida mucho más grande y dolorosa, pero nada es fácil, nunca.
Este es el momento en el que he decidido que hay que cambiar ciertas cosas para no permanecer en el mismo sitio del recorrido, he de avanzar y aprender de mis errores del pasado. Quiero poder mirar hacia atrás algún día y ver como esa niña pequeña poco a poco se ha ido convirtiendo en alguien diferente que cree que es capaz de sanar las zonas dañadas por sus tropiezos y que no comete los mismos errores una y otra vez.
Este es el momento en el que he decidido lo que quiero, CRECER.