martes, 22 de diciembre de 2009

Es posible que el 90% de todo lo que escribo es desde mi perspectiva más negativa, pero es la que siempre está presente en mi, no es que yo lo haga a drede. La razón por la cual yo creo que me pasa esto es que aquí es donde consigo descargarme de todas las cosas que rondan por mi cabeza, ya sean buenas o malas, y de verdad lo necesito, como ahora mismo.
Últimamente no me encuentro demasiado optimista, veo la mayor parte de las cosas que me rodean de color negro, azul oscuro si no lo son demasiado. Cuando estoy en clase o estoy con mis amigas intento poner una sonrisa, olvidarme de todo, y lo consigo (a veces). Me hacen sentirme realmente bien, aunque ellas no lo sepan (os quiero chicas, sabéis quien sois). En cambio, cuando estoy "sola" es como si un gran muro cayese sobre mi... Estoy ausente, hay veces que me encuentro como si careciese de sentimientos y me siento aún más sola en medio de esa nada, otras en cambio un enorme dolor atraviesa mi pecho como un puñal envuelto en llamas. No sé exactamente por qué, pero tapoco quiero saberlo, supongo que eso supondría que el dolor se duplicase o alomejor haría que desapareciese... El caso es que prefiero no saberlo. Luego también está el momento en el que lo único que quiero hacer es llorar y no parar, pero me reprimo, no me gusta que me vean de esa manera, así que me guardo todas mis lágrimas y las suelto de golpe en mi almohada durante toda la noche, me calma aunque no lo parezca.
Ciertamente me siento "algo mejor" después de escribir esto, así que, ¿gracias? =)

viernes, 11 de diciembre de 2009

Pensamiento pesimista del día

¿Alguna vez has sentido que ya nada tiene sentido, que lo único que quieres hacer es acabar con todo? Bien, pues eso me pasó a mí ayer... No tengo ni idea de cuales fueron las razones que me llevaron a pensar que todo estaría mejor en el momento en el que yo desapareciese para siempre de este mundo.
Estuve alrededor de 3 horas dándoles vueltas a distintas maneras para acabar con mi vida, cosa que hacía que mis ansias -sí, lo ansiaba - de acabar con todo aumentasen por momentos sin saber por qué.
Una de las primeras cosas que pensé fue en abrir la ventana de mi habitación y dejarme caer al vacío, sentir así mis últimos momentos de libertad se me hacía muy tentador y supongo que la adrenalina del momento disminuiría el dolor del impacto, que esa era otra, podía casi sentir el frío suelo bajo mi cabeza, pero también podía sentir esa bomba que sería el golpe en ella. Aún así, seguía viendolo como una buena manera.
La siguiente fue ir a la cocina y coger uno de los cuchillos que hay en el cajón. Estoy segura de que dolería muchísimo menos y perdería el conocimiento antes de que el remordimiento de escuchar las voces de mis padres y mi hermana pudiese llegar y hacerme sentir mal.
Creo, no es seguro, que la siguiente que pensé fue en tomarme todos los calmantes y relajantes de mi madre y ahí si que era fijo que no me enteraría de nada.
Después de todas estas opciones que mi "brillante" mente me brindaba pensé en las consecuencias que tendrían mis actos... Mi familia, mis amigos... Todo lo que me rodea sufriría, o eso creo. Y por último las imágenes de mis dos primitos hicieron su aparición triunfal haciendome volver a la realidad, ellos consiguieron, de una manera u otra, salvarme de la mayor estupidez - y la última - de mi vida. Les debo todo, aunque ellos no lo sepan... Ahora me doy cuenta de lo imbécil que puedo llegar a ser a veces, en realidad, la mayor parte del tiempo...
Sé que no os importa nada de lo que escribo, pero me relaja, me desestresa, me descarga y es lo que en estos momentos más necesitaba.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Mi aburrimiento plasmado en "literatura"

Un poco de amor no es una barbaridad ni una cosa extraña, es algo que el hombre debería tener por naturaleza, pero todos sabemos que las cosas desgraciadamente no son así. Hay gente que tiene suerte y tiene todo, absolutamente todo lo que quiere, mientras que otros se conforman con acariciar sus ilusiones a través de los sueños que se desvanecen al amanecer detrás de los primeros rayos del sol. Cuando pienso en todas las cosas que me gustaría tener o tan solo estar cerca de ellas me siento un tanto estúpida, no sé exactamente el por qué, pero es así. Otras, en cambio, me digo a mi misma que no es una tontería, sino una realidad alterna que me aleja del sufrimiento que es la vida. Es un pensamiento que muchas veces me ayuda a salir de pozos oscuros y baches en mi camino. Aún me queda mucho por vivir y no creo que siempre tengan que ocurrir cosas malas o dramáticas en ella, me gusta creer que algún día llegará el momento en el que toda mi felicidad se centre él, esa que he estado acumulando a lo largo de mi existencia y será cuando me de cuenta de que todo ha servido para algo, que nada ha sido en vano.